CONCEPTO
Los Trastornos
de la Conducta y del Comportamiento se han convertido en una de las situaciones
más preocupantes para padres y madres y profesorado que ven cómo sus hijos e
hijas y alumnos y alumnas presentan cuadros conductuales que necesitan, entre
otros, apoyo médico y psicopedagógico.
La sintomatología que presentan es variada,
con predominio de comportamientos contrarios a los derechos de las otras
personas y a las normas sociales establecidas. Como consecuencia de ello, se
deteriora la socialización y se aumenta el riesgo de padecer retraso escolar y
consumo de tóxicos.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y
debe realizarse de manera precoz puesto que el paso del tiempo empeora el
pronóstico.
El tratamiento es multidisciplinar, con intervención
psicológica (a través de medidas conductuales y cognitivas) y farmacológica
CLASIFICACIÓN
Trastornos por conductas perturbadoras.
Los
trastornos por conductas perturbadoras constituyen alteraciones
comportamentales en donde en rasgo central es el choque entre el individuo y su
entorno social,
Los problemas de comportamiento que son
propios del contexto escolar, podemos diferenciar dos tipos:
·
Negativismo desafiante.
·
Trastorno de conducta disocial.
·
Trastorno por déficit de atención con o sin
hiperactividad.
.
Alteraciones
conductuales secundarias a otros trastornos mentales
Patrones
conductuales que pueden confundirse con los trastornos graves de conducta.
ESTRATEGIAS
DE INTERVENCIÓN EN LA ESCUELA
¿Qué
hacer frente a estos problemas que comentamos, desde la escuela? La respuesta
es, claramente, que deben plantearse específicamente estrategias de prevención
basadas en los conocimientos sobre porqué y como surgen los problemas de
comportamiento. La prevención puede hacerse mediante
Estrategias de prevención primaria.
La
intervención sobre los factores de riesgo del comportamiento son las que más
eficacia han demostrado, ya que una vez que aparece el comportamiento problemático
es difícil hacerlo desaparecer. Estas estrategias tienen relación con la
convivencia en los centros. En este sentido el Consejo Escolar del Estado
señaló que la convivencia mejoraría en los centros si:
a)
Los docentes reflexionan sobre su papel y sus funciones para adaptarlas a los
tiempos actuales.
b)
Los padres y madres se comprometen a elaborar y favorecer las normas de
convivencia.
c)
Si los alumnos participan en la elaboración de las normas de convivencia.
d) El conjunto de la
comunidad educativa se compromete en su mejora.
Lecturas relacionadas:
-
ADELE
FABER & ELAINE MAZLISH.
Cómo hablar para que los niños escuchen y como escuchar para que los niños
hablen. Rayo. 2005.
-
TANIA ZAGURY.
Poner límites a tu hijo cómo, cuándo y por qué decir “no”.
Integral. 2005.